EL VIAJE.
Nos encontramos en el paralelo 78, a tan sólo
1.000 kilómetros del Polo Norte, y el
termómetro marca una escalofriante temperatura de 11 grados bajo cero.
La isla
noruega donde se ha construido la Bóveda Global de
Semillas. De hecho, los aproximadamente 2.000
ciudadanos de Longyearbyen, el pequeño pueblo minero junto al que se ha
construido este impresionante refugio mundial
de semillas.
«Aquí las semillas de todo el planeta van a
estar muy seguras»
El coordinador del proyecto, que nos recibe en la puerta del
búnker para guiarnos por su interior. «Incluso en los peores escenarios del
calentamiento global, dentro de la bóveda haría suficiente frío como para
preservar la biodiversidad de los cultivos durante cientos de años»
La bóveda ya contiene 268.000 muestras procedentes de más de 100
países. Sin embargo, se espera que a lo largo de los próximos años
Una vez que alcance su capacidad total, se convertirá en el almacén de
semillas más grande del mundo.
«Nuestro objetivo es conservar aquí una copia
de seguridad de las semillas de todo el planeta», explica Westengen. «Así,
frente a cualquier catástrofe, de origen natural o humano, la biodiversidad
de los cultivos estará a salvo.
La conservación de las semillas en la bóveda
será un servicio
gratuito
Es difícil imaginar un lugar más idóneo que la
tierra helada de Svalbard para albergar este banco mundial de semillas. Por una
parte, se trata de un lugar remoto,
alejado de cualquier conflicto. De hecho,
existe un tratado internacional por el cual se considera una zona
desmilitarizada. Además, las condiciones depermafrost en la
zona, convierte a la bóveda en una especie de congelador
natural.
Un sistema de refrigeración artificial mantiene
las cámaras donde se guardan las muestras a 18 grados bajo
cero
«Las condiciones naturales aquí dentro mantienen la
temperatura entre cuatro y seis grados bajo cero, así que incluso sin
ningún tipo de refrigeración artificial, las semillas sobrevivirían»
Para llegar a las cámaras de la bóveda, hay queatravesar un
tubo cilíndrico de acero que se instaló durante su
construcción para proteger toda la estructura de posibles derrumbes en la roca.
Fue necesario transportar una gigantesca tuneladora desde la
península noruega para llevar a cabo la faraónica obra. Sin embargo, a pesar
del desafío, la construcción
se completó en poco más de año y medio (entre
junio de 2006 y febrero de 2008), por un coste de aproximadamente seis millones de
euros.
Antes de llegar a las tres cámaras de la
bóveda, nuestro guía nos introduce en el cerebro del búnker: la sala de
control donde un equipo de técnicos se encarga de registrar,
catalogar y sellar con un código de barras cada muestra que llega al refugio de
Svalbard.
. Eso demuestra claramente que incluso sin
ningún tipo de suministro eléctrico, la bóveda de Svalbard podría preservar en
buen estado las semillas del planeta»
Finalmente, llegamos al corazón de la bóveda:
las tres cámaras
blindadas en cuyo interior se pretende
preservar la biodiversidad vegetal de la Tierra.
la necesidad
urgente de preservar la biodiversidad vegetal de un planeta cada vez más
amenazado por el cambio climático.
EDIFICIO DE ENTRADA
El edificio de entrada es un voladizo de
hormigón que en su cubierta y fachada contiene una obra de la artista noruega,
formada por triángulos de acero y espejos, reflejan la luz solar en todas las
direcciones.
MONTAÑA PLATAFJELL
La calidad del terreno en Svalbard no es muy
estable, alternándose las capas de arenisca y arcilla. Por ello, se decidió
descender la obra original completa para colocarla justo debajo de una capa de
arenisca estable
Esta imagen muestra la primera explosión
realizada para iniciar la construcción
TUBO DE SVALBARD
Es la única sección del túnel con forma de
tubo que con su acero acanalado
Refuerza la excavación en la parte de la
montaña más susceptible al riesgo de derrumbes.
EDIFICIO DE SERVICIOS
En la sala de
control de edificio de servicio, un operario registra y clasifica los envíos de
semillas antes de introducirlos
en las cajas de almacenamiento.
CÁMARAS
Las tres cámaras están ubicadas en el lugar más seguro del
interior de la montaña,
en una zona donde el permafrost permanecerá estable sin afectarle los cambios
climáticos del exterior